Análisis de la implementación de sistemas urbanos de drenaje sostenible como herramienta para la gestión de riesgos de inundación en Mexicali : [recurso electrónico] / José Misael Saldaña Lira; director, Carlos Salazar Briones ; codirector, José Mizael Gibert Ruiz.
Tipo de material:
TextoDetalles de publicación: Mexicali, Baja California, 2026Descripción: recurso en línea (132 p.) il., gráficasTema(s): Drenaje urbano. -- Tesis y disertaciones académicas -- Mexicali (Baja California, México) | Cambio climático. -- Inundaciones urbanas. -- TesisClasificación LoC:TD665 | S35 2026Recursos en línea: Tesis digital
Nota de disertación: Tesis (Maestría) Universidad Autónoma de Baja California. Facultad de Ingeniería, Mexicali, 2026. Resumen: Introducción: El rápido crecimiento urbano y las estrategias de planificación poco sostenibles han provocado un notable aumento en las superficies impermeables, reduciendo al mismo tiempo las áreas naturales y agrícolas disponibles (Tendero Peiró, 2018). Esta transformación del territorio ha incrementado la frecuencia y severidad de las inundaciones en zonas urbanas, particularmente cuando los sistemas de drenaje pluvial no logran evacuar el agua de lluvia de manera eficiente. Dichos eventos suelen presentarse después de lluvias intensas o prolongadas, en las que el volumen de escorrentía supera la capacidad de conducción de los sistemas pluviales existentes (Estrada Díaz, 2018).
A nivel mundial, las inundaciones urbanas representan una de las principales amenazas para la seguridad humana y el desarrollo económico. Las pérdidas materiales, la afectación a la salud pública y la interrupción de servicios básicos son consecuencias cada vez más frecuentes en las ciudades modernas, especialmente en aquellas donde la infraestructura de drenaje no ha crecido al mismo ritmo que la expansión urbana.
En México, esta problemática se refleja en la mayoría de los centros urbanos que han experimentado una urbanización acelerada. Las condiciones climáticas, el déficit en mantenimiento de la infraestructura pluvial y la escasa planeación territorial generan un escenario crítico en el manejo del agua pluvial. En regiones semiáridas como Mexicali, las lluvias son esporádicas, pero de alta intensidad, lo que provoca que los suelos, con baja capacidad de infiltración, y las superficies pavimentadas generan escurrimientos concentrados que sobrepasan la capacidad hidráulica de las redes existentes (Sagastume Puerta et al., 2022). 1
De acuerdo con Ley García et al., (2011), la ciudad de Mexicali ha sufrido históricamente afectaciones por fallos en su infraestructura hidráulica y deficiencias en la gestión del sistema de drenaje pluvial. Ante ello, las soluciones tradicionales se han centrado en sobredimensionar tuberías o ampliar colectores, sin considerar estrategias de manejo sustentable que reducen la escorrentía desde la fuente. Sin embargo, diversos estudios recientes han demostrado que estas soluciones convencionales resultan insuficientes ante las nuevas condiciones urbanas y climáticas, por lo que se requiere un enfoque alternativo basado en la infraestructura verde.
 Las inundaciones pluviales urbanas constituyen, además, un riesgo socioambiental estrechamente vinculado con el cambio climático y la deficiente gestión de residuos. En México, estas condiciones afectan tanto a grandes urbes como a localidades en desarrollo, donde los sistemas de drenaje resultan incapaces de manejar los escurrimientos y proteger la infraestructura y la salud de la población (Rodríguez Varela et al., 2021). En el caso particular de Baja California, los efectos se agravan en los centros urbanos debido al crecimiento acelerado, la insuficiencia del sistema pluvial y la alta impermeabilización del suelo (Phonphoton & Pharino, 2019) .
A ello se suma la acumulación de residuos sólidos urbanos (RSU) en calles, canales y rejillas, los cuales reducen la capacidad hidráulica del sistema y provocan taponamientos que prolongan el tiempo de desalojo del agua. Esta situación afecta directamente a viviendas, vialidades y equipamientos urbanos, generando pérdidas económicas y daños sociales considerables (Mora Reyes, 2004). Pese a la evidencia técnica que demuestra esta relación, persisten limitaciones en la educación ambiental, el mantenimiento preventivo y la coordinación interinstitucional, lo que mantiene elevado el costo económico y ambiental asociado a las lluvias intensas (Zambrano et al., 2018).
En este contexto, la ciudad de Mexicali enfrenta el desafío de transitar hacia un modelo de gestión pluvial más sostenible, que considere la aplicación de los Sistemas Urbanos de Drenaje Sostenible (SUDS) como herramientas complementarias al sistema existente. Estos sistemas permiten manejar la escorrentía desde su origen, reducir el 2
volumen de agua superficial, mejorar la infiltración y mitigar los riesgos de inundación en zonas vulnerables. La identificación de su factibilidad técnica y operativa en entornos áridos representa una necesidad urgente para fortalecer la resiliencia urbana frente a eventos pluviales extremos.
| Tipo de ítem | Biblioteca actual | Colección | Signatura | Copia número | Estado | Fecha de vencimiento | Código de barras |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Tesis | Biblioteca Central Mexicali | Colección de Tesis | TD665 S35 2026 (Browse shelf(Abre debajo)) | 1 | Disponible | MXL126082 |
Maestría en Ciencias
Tesis (Maestría) Universidad Autónoma de Baja California. Facultad de Ingeniería, Mexicali, 2026.
Incluye referencias bibliográficas p. 130-132
Introducción: El rápido crecimiento urbano y las estrategias de planificación poco sostenibles han provocado un notable aumento en las superficies impermeables, reduciendo al mismo tiempo las áreas naturales y agrícolas disponibles (Tendero Peiró, 2018). Esta transformación del territorio ha incrementado la frecuencia y severidad de las inundaciones en zonas urbanas, particularmente cuando los sistemas de drenaje pluvial no logran evacuar el agua de lluvia de manera eficiente. Dichos eventos suelen presentarse después de lluvias intensas o prolongadas, en las que el volumen de escorrentía supera la capacidad de conducción de los sistemas pluviales existentes (Estrada Díaz, 2018).
A nivel mundial, las inundaciones urbanas representan una de las principales amenazas para la seguridad humana y el desarrollo económico. Las pérdidas materiales, la afectación a la salud pública y la interrupción de servicios básicos son consecuencias cada vez más frecuentes en las ciudades modernas, especialmente en aquellas donde la infraestructura de drenaje no ha crecido al mismo ritmo que la expansión urbana.
En México, esta problemática se refleja en la mayoría de los centros urbanos que han experimentado una urbanización acelerada. Las condiciones climáticas, el déficit en mantenimiento de la infraestructura pluvial y la escasa planeación territorial generan un escenario crítico en el manejo del agua pluvial. En regiones semiáridas como Mexicali, las lluvias son esporádicas, pero de alta intensidad, lo que provoca que los suelos, con baja capacidad de infiltración, y las superficies pavimentadas generan escurrimientos concentrados que sobrepasan la capacidad hidráulica de las redes existentes (Sagastume Puerta et al., 2022). 1
De acuerdo con Ley García et al., (2011), la ciudad de Mexicali ha sufrido históricamente afectaciones por fallos en su infraestructura hidráulica y deficiencias en la gestión del sistema de drenaje pluvial. Ante ello, las soluciones tradicionales se han centrado en sobredimensionar tuberías o ampliar colectores, sin considerar estrategias de manejo sustentable que reducen la escorrentía desde la fuente. Sin embargo, diversos estudios recientes han demostrado que estas soluciones convencionales resultan insuficientes ante las nuevas condiciones urbanas y climáticas, por lo que se requiere un enfoque alternativo basado en la infraestructura verde.
 Las inundaciones pluviales urbanas constituyen, además, un riesgo socioambiental estrechamente vinculado con el cambio climático y la deficiente gestión de residuos. En México, estas condiciones afectan tanto a grandes urbes como a localidades en desarrollo, donde los sistemas de drenaje resultan incapaces de manejar los escurrimientos y proteger la infraestructura y la salud de la población (Rodríguez Varela et al., 2021). En el caso particular de Baja California, los efectos se agravan en los centros urbanos debido al crecimiento acelerado, la insuficiencia del sistema pluvial y la alta impermeabilización del suelo (Phonphoton & Pharino, 2019) .
A ello se suma la acumulación de residuos sólidos urbanos (RSU) en calles, canales y rejillas, los cuales reducen la capacidad hidráulica del sistema y provocan taponamientos que prolongan el tiempo de desalojo del agua. Esta situación afecta directamente a viviendas, vialidades y equipamientos urbanos, generando pérdidas económicas y daños sociales considerables (Mora Reyes, 2004). Pese a la evidencia técnica que demuestra esta relación, persisten limitaciones en la educación ambiental, el mantenimiento preventivo y la coordinación interinstitucional, lo que mantiene elevado el costo económico y ambiental asociado a las lluvias intensas (Zambrano et al., 2018).
En este contexto, la ciudad de Mexicali enfrenta el desafío de transitar hacia un modelo de gestión pluvial más sostenible, que considere la aplicación de los Sistemas Urbanos de Drenaje Sostenible (SUDS) como herramientas complementarias al sistema existente. Estos sistemas permiten manejar la escorrentía desde su origen, reducir el 2
volumen de agua superficial, mejorar la infiltración y mitigar los riesgos de inundación en zonas vulnerables. La identificación de su factibilidad técnica y operativa en entornos áridos representa una necesidad urgente para fortalecer la resiliencia urbana frente a eventos pluviales extremos.

